Cuidado Bebe Suelto (1994)

01.08.2020

Esta simpática película de 1994, dirigida por Patrick Read Johnson, se convirtió en el clásico más grande en la historia de Telefe. Un verdadero film familiar, para ver los domingos por la tarde, mientras tomas mate con facturas.

La desigualdad social es algo que nos choca todos los días, aquellos que poseen dinero cuentan con una vida mucho más relajada y segura. Esta es la historia de una familia muy rica, como Ricky Ricón o Rico McPato, que producto de su amor nació el personaje de este largometraje, el bebé Bink, el bebé más rubio, adorable y tremendo del mundo.

Pero todos esos autos, amas de llaves, mayordomos y niñeras personales no sirvieron para nada porque el bebé fue secuestrado. Tres maleantes se hicieron pasar por fotógrafos profesionales ingresan a la mansión y se llevan a Bink, así como te la cuento, cero seguridad en el lugar.

Los tres secuestradores se llaman Eddie (Joe Mantegna), Norby (Joe Politano) y Veeko (Brian Haley), estos llevan al bebé a su guarida que es un penhouse en medio de la ciudad, van a pedir por el secuestro unos 5 millones de dólares, y la verdad es no entiendo para que roban, viven en un depto re copado en el centro, seguro que el alquiler de ese lugar debe ser carísimo, si tienen para todo eso, no necesitan hacer lo que hacen pero bueno, pidieron esa guita y punto. Aquí es donde demuestran ser los ladrones más idiotas de la historia del robo organizado, más dolobus que los de "Mi Pobre Angelito" ya que de movida se les escapa el bebé, sí, aunque no lo creas, se les escapa el bebé. Norby tenía la única tarea de cuidarlo y terminó durmiéndose, justo una paloma se posa sobre la ventana de la habitación y el pibito se imagina que es la misma paloma de su cuento favorito, ese que su nana le cuenta todas las noches y decide seguir al pájaro.

Imaginate si serán millonarios los padres Bink que en la escena siguiente tenían al mismísimo FBI trabajando en el caso para encontrar al bebito. La conexión mística entre el bebé y el libro es muy fuerte, así es como se sube aun bondi, luego cruza la calle gateando y se mete en un zoológico. Para hacer más épico todo esto se va a la jaula de la gorila más mamá luchona de todas, y esta lo cuida como si fuese su hijo. El intento de sacarlo de ahí solo les provocó más golpes y dolor. La verdad es que para esa altura yo ya me hubiera ido al penhouse tranquilo a ver el partido, que mañana será otro día, pero estos muchachos siguen obsesionados con su propósito. Luego se van a una plaza donde por fin logran atrapar al mocoso, pero justo llegaron dos oficiales de la policía y deben esconderlo, en ese momento el bebé Bink saca el encendedor del bolsillo de Eddie y le prende fuego las bolas, literalmente, de esta manera logra escapar. Siguiendo el viaje de su libro, se mete en una obra en construcción donde el portero está dormido y ninguno, absolutamente ninguno de los obreros presentes se percató de la presencia de un bebé en medio de la obra, es así, todos los adultos de esta película son unos idiotas bárbaros. Los secuestradores llegan a la obra que es nada menos que un edificio, para lograr la gran batalla final, Bebé Bink contra los maleantes, golpes por acá, golpes por allá, Veeko termina en un contenedor de basura, Norby en cemento y Eddie queda colgado de una grúa, y así se va a quedar por un buen rato ya que terminó el día laboral y todos se fueron.

Mientras tanto en la mansión ricachona llega el inútil del agente del FBI y les dice que no lo pudieron encontrarlo pero que trajeron información de gente que llamó y dijo haber visto un bebé en el zoológico, en una plaza y en una obra en construcción. Es en ese momento cuando la niñera se da cuenta que el jovencito está siguiendo la historia del cuento y que si todo sigue como va el libro, debería encontrarse en un geriátrico o retiro de ancianos como lo indica la traducción latina, y el agente del FBI en vez de decirle, mire señora niñera, tengo a los agentes más destacados del servicio buscando a la criatura y vos me decís que está en un asilo, sin ninguna prueba más que un libro infantil. Pero aun así van con todo el comando y cagate de risa cuando te diga que el hijo de re mil de Bink estaba ahí, jodiendo con los viejos. Los padres se reencuentran con la criatura y el FBI queda como el salvador pero justo cuando van pasando por el centro de la ciudad el bebé Bink indica que su libro está en la punta de un edificio, allí se encontraron con los secuestradores que obviamente fueron a prisión.

Luego de un día agitado, la nana le va a contar un cuento de un bebé perdido en China, dando el pie para una secuela que nunca llegó. FIN.