Karate Kid (1984)

11.07.2020

En 1984 se estrenó una película que con el pasar de los años se transformó en un clásico de la televisión abierta Argentina, sobre todo en Telefe. ¿Quién no se paró sobre una piedra y se realizó la mítica grulla? Aquella técnica milenaria de Karate con la que se decidió la batalla final.

Karate Kid del aclamado director John G. Avildsen (también dirigió las correlativas Karate Kid II y Karate Kid III), ganador del premio Oscar en 1977 por la magnífica "Rocky", como decíamos, es un largometraje estadounidense que relata la historia de Daniel LaRusso (Ralph Maquio), un joven que acaba de mudarse a Los Ángeles junto a su madre. Allí conoce al personaje más entrañable de la saga "el señor Miyagi", interpretado por el ya fallecido Pat Morita, un extraño anciano japonés.

En una fiesta en la playa conoce a Ali, una jovencita que vive en la zona residencial y comienzan lo que será una linda relación amorosa, pero justo llega el ex novio de Ali junto a un grupo de amigos, todos karatecas y en un acto de celos y violencia le dan una paliza a Daniel.

Llega Halloween y en la típica fiesta de disfraces, Daniel y Ali bailan creando un momento romántico pero nuevamente aparecen Johnny y sus secuaces y le propinan otra golpiza. Para suerte de Daniel esta vez llegó el señor Miyagi y con unos movimientos bastantes dudosos logra vencer a los malvados, jóvenes y rubios karatecas.

A partir de aquí vienen las escenas más recordadas de la película, el entrenamiento del protagonista, el método más eficaz para aprender karate "encerar y pulir". El señor Miyagi lo hace limpiar todos los autos que tenía en el patio (algo que nunca explicaron es porqué tenia tantos autos), como también pintar toda la cerca de la casa.

Ya con el entrenamiento finalizado, participa del torneo de las artes marciales donde también se inscribió Johnny, su archi enemigo. Llegó el día del torneo y tras un comienzo con algo de miedo logra vencer a su primer rival, esto le sube la confianza y ya está listo para ganar. En semifinales el malévolo entrenador de los Cobra Kai, John Kreese (Martin Kove), ordena a un suyo pupilo que le rompa una pierna al pobre Danielsan, ya con la lesión a cuestas, debe presentarse a la final donde lo espera Johnny y tiene solo 15 minutos para recuperarse, sino se presenta será descalificado. Pero un cuarto de hora es más que suficiente para que el señor Miyagi haga su magia. Frotó sus manos y con un pase mágico al mejor estilo Jesucristo y cura milagrosamente a Daniel.

En un combate a tres puntos y el resultado 2-2, nuestro protagonista realiza la "Grulla", la ancestral patada que lo consagró campeón del torneo, tanto fue el respeto que generó que hasta el mismísimo Johnny fue a felicitarlo y entregarle el trofeo. Fin.

Para cerrar, Pat Morita fue nominado al premio Oscar y al premio Globo de Oro aunque no pudo ganar ninguno.

Clásico de clásicos, no me digas que no lo viste.