Mermelada de Morcilla

23.08.2020

Mermelada de Morcilla es un proyecto difícil de clasificar, con un nombre horrible pero inolvidable. Activo desde 2014, su música y letras muestran una dulzura ácida, hablando de la careteada, los desamores y la protesta suave; todo esto potenciado por sus presentaciones en vivo, en donde el público forma parte de la experiencia, interactuando con Merme canción a canción.
Realizó giras por la Patagonia Argentina, Mar del Plata, San Juan, Mendoza, Córdoba, y Montevideo.
Editó dos discos, "Los Domingos" (2016) y "Buen Mozo" (2018), y el single "Granola y gatorade" (2019). Actualmente, se encuentra presentando una trilogía de videoclips en vivo filmados en Ciudad Cultural Konex. 

Te dejamos una entrevista para que conozcas a esta gran banda!

Sin ensayo y con esta incertidumbre general para los próximos shows, ¿cómo afrontan estos momentos?

Hola Monoaurales, aquí Mermelada de Morcilla.

Estos momentos de cuarentena los estamos aprovechando para inventar nuevas maneras de mostrar nuestras músicas y para planear cosas para el mundo post-pandemia.
Lo que pasa con Merme es que un proyecto que excede al formato en que se presenta. Empecé , allá por el 2012, solo con mi guitarra acústica y eso es algo que nunca abandoné; inclusive mientras mechaba con el formato banda, que funciona ininterrumpidamente desde 2014.


Mermelada de Morcilla es todo esto a la vez y sus múltiples facetas siempre están hablando de lo mismo; podés encontrarte a Merme solo en medio de un bar, con las luces apagadas, soplando burbujas y cantando un tema bien chiquito desde el corazón; y también podes disfrutar Merme en formato cuarteto, bien afilado y potente, que divierte mucho en escenarios un poco más grandes.

De eso se trata nuestro nuevo espectáculo, "DESEQUILIBRIO", algo que fue pensado desde la necesidad de combinar estas múltiples facetas de Mermelada de Morcilla en único show. Todo comienza con un set solista entre el público hasta que en un momento pasa algo que hace necesaria la aparición de la banda, y para enterarse del resto tendrán que venir a verlo cuando podamos volver a presentarlo (risa nerviosa).

En lo personal, este encierro me pegó para bien y para mal. Fue raro dejar de tocar en vivo; veníamos de un 2019 donde hicimos casi 70 fechas, cerramos el año presentando DESEQUILIBRIO, nuestro nuevo espectáculo, en Ciudad Cultural Konex, y después nos fuimos de gira por la Patagonia donde hicimos 15 fechas más. Veníamos con mucho envión y bocha de planes que tuvimos que posponer.
Pero ante toda esta quietud, se nos presentó un espacio vacante donde empezamos a cranear nuevos videoclips, y también empecé a componer en la soledad de mi hogar las canciones del próximo disco.

Creemos que hay que seguir trabajando en esto, sin perder el entusiasmo y siempre con el mensaje bien claro, o al menos intentarlo.

· ¿En qué momento se encuentra actualmente la banda?

El formato banda, obviamente dado el contexto, está en stand-by, pero como te contaba, a mi en lo personal y al ser el compositor de Mermelada de Morcilla, me empezó a brotar inspiración en medio de este revoltijo mental de estar encerrado.

Es un muy buen momento para terminar de acomodar el placard interior me parece. Charlando con amigues, me di cuenta que a todes nos pasa más o menos lo mismo; y llegó el momento de poner en perspectiva qué queremos de nosotros mismos y que queremos ofrecerle a este mundo nuevo en el que ya estamos.

Y por fuera de lo compositivo no paramos un minuto; presentamos los tres videoclips que filmamos en Konex, hicimos varios shows vía stream, y seguimos proyectando muchas cositas para el futuro.

· ¿Sienten que las reglas de juego van a cambiar?, ¿qué opinan de las fechas vía streaming?. ¿Se suman a esa iniciativa? ¿Tienen alguna fecha programada post pandemia?

El mundo ya cambió, ya está, nunca va a volver a ser lo de antes, y si vuelve a ser lo de antes (que espero de corazón que no) va a tardar muuuuuchos años.
Ante este nuevo "paradigma" la reinvención como artista es casi ineludible, o mutás o desapareces, no creo que haya grises u opciones tibias.

Respecto a los LIVES, es un mundo que ya veníamos explorando desde el 2018; hicimos muchos vivos en formato solista, los domingos a la tardecita/noche (justo la hora de la depre) y teníamos muy lindas respuestas de la gente que se sumaba a escucharme tocar. De hecho, gracias a varios de esos lives nos contactamos con artistas de Mar del Plata y San Juan, y al tiempito terminamos viajando a esas ciudades para tocar. La magia de la interné, ¿vió?

Y post-pandemia se pone medio incierta la cosa; lo que sí estamos seguros es que apenas se pueda viajar, va a ser lo primero que hagamos. Viajar para tocar es una de las cosas que más placer nos da como proyecto.

· En Monoaurales amamos los discos, ¿cuáles consideran son los discos que inspiran, o forman parte del impulso de la banda ?

Mis referentes son un hermosa y variada mezcla. De chico oscilaba entre Spice Girls, Beatles, Michael Jackson, Alanis Morisette, Luis Miguel y Los Cebollitas, como para nombrar algo de lo que recuerdo haber escuchado entre los 10 y los 15 años.

Un poco mas de grande mis amigos me mostraron Zeppelin, Ramones, Spinetta, etc. Ya adulto y más curioso, me quedé fascinado con figuras como El Príncipe Gustavo Pena, Mac deMarco, Kurt Cobain. Creo que toda esa mezcla rara de géneros arma algo en mi cabeza, que sumado a mi poco conocimiento de la teoría musical (toco los acordes que aprendí de mis amigxs) hace que Merme suene como suene. Nos cuesta encasillarnos en algún género o compararnos directamente con un artista, y eso es algo que nos gusta.

· Si tuviesen que definir la banda con una canción, ¿cuál sería? 

Durante la presentación de "DESEQUILIBRIO", en Konex, tuvimos la oportunidad de filmar varios temas con la productora audiovisual Mad Rabbits. Ese laburo se tradujo en una trilogía de videos que fuimos lanzando durante el 2020.

El último de estos lanzamientos fue "Granola y Gatorade", que creo que es la canción que mejor define esta época de Mermelada de Morcilla. Es un tema cortito, de base pop pero con algunos cortes más rockeros. La letra oscila entre una dulzura inocente y una acidez explicita, un poco como pretende ser Merme; dulces melodias que te alegran el alma pero que en una segunda escucha te hacen revolver esos sentimientos escondidos.